Lento olvido
Aún no logro desaparecer tu sombra
aún no logro callar tu voz suave y penetrante en mi oído
aún no logro borrar tus piernas tibias
ni tu silueta cercana
ni el sudor que dejaste en mis manos adoloridas.
He intentado paulatinamente
mejor dicho de vez en cuando
sacarme tus miradas
y tu desnudez de mi piel
y también
me he dedicado
a roer tranquilamente tu distancia
y a robarte unas caricias pasajeras
y a pasearme por tus dunas y desiertos
sin que lo sepas.
La verdad es que no tengo prisa de nada,
o mejor dicho
no tengo prisa de olvidarte.

