Monday, December 05, 2005

Herencia

Aprovecho la ocasión
para proclamarte la dueña absoluta
de todas mis prioridades.

Dejo hipotecadas las maletas
y esa costumbre idiota de extraviarte.

Te regalo una prerrogativa
y mis estupideces
con todos los centavos correspondientes.

Renuncio también
a cualquier otro tipo de pertenencia,

pero mi dolor,

ése
nadie
me lo quita.